10 Dinámicas de Inteligencia Emocional para Niños y Adultos

Las dinámicas y actividades de inteligencia emocional pueden ser aplicadas en el contexto escolar, laboral, familiar e, incluso, a nivel personal. Esta habilidad es esencial para tener éxito en la vida laboral y personal. Con ella, la persona aprenderá a relacionarse con los demás, entenderlos, entender sus propias emociones, y ser asertiva.


La inteligencia emocional es una más de las múltiples habilidades que poseemos y, por lo tanto, es importante que la trabajemos y entrenemos. Podemos hacerlo a través de dinámicas.

dinámicas de inteligencia emocional
Ser una persona con una alta inteligencia emocional tiene múltiples beneficios a nivel personal e interpersonal. Supone un cambio en el estilo de vida y en la manera en cómo afrontamos nuestras relaciones y nuestro estilo comunicativo.


Podemos convertirnos en personas emocionalmente inteligentes, practicando y adquiriendo unos determinados hábitos.

En este post, te enseño 10 dinámicas relacionadas con la inteligencia emocional. Antes de ponerlas en práctica, ten en cuenta cuáles son los objetivos de cada uno de ellas y a qué tipo de grupos se adaptan mejor. En caso de que sea necesario, puedes hacer ciertos cambios para adaptarlas a las necesidades.

Diversos estudios que se han realizado a lo largo de los años, arrojan datos en lo que se comprueba cómo las personas que obtienen unas calificaciones más altas, tan sólo su éxito está relacionado en un 20% con el cociente intelectual. En el 80% restante, encontramos otros factores y uno de los que más peso tiene es la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional y otras habilidades que están estrechamente relacionadas, no sólo contribuyen a que seamos más humanos. Tienen otras múltiples consecuencias de marcado carácter positivo y entre las que destaca la capacidad de tomar decisiones de una manera racional.



1- Acentuar lo positivo
Objetivo: Mejorar el concepto sobre uno mismo a través del intercambio de impresiones con los compañeros.
Tiempo necesario: 20 minutos, aproximadamente.
Tamaño del grupo: el grupo no debe exceder las 25 personas.
Lugar: salón o aula amplia que permita la interacción entre compañeros.
Materiales necesarios: folios y bolígrafos.
Pasos a seguir:
El dinamizador comenzará explicando lo común sobre el carácter negativo del auto-elogio. Posteriormente, les pedirá que se sienten por parejas.
Cada uno, deberá decirle a su compañero:
 -Dos partes de su cuerpo que le gustan.


 -Dos cualidades que le gustan sobre sí mismo.

 -Una capacidad o pericia propia.

Se pasa a un rato de reflexión con todo el grupo en el que se analice cómo han transcurrido el intercambio, si se han sentido cómodos hablando sobre uno mismo de manera positiva, etc.
Otros: No se admitirán los comentarios negativos.
2- ¡Tú vales!
Objetivo: Demostrar el efecto Pigmalión.
Tiempo necesario: alrededor de media hora.
Tamaño del grupo: grupo de tamaño medio, unas 20 personas.
Lugar: salón o aula amplia que permita la interacción entre compañeros.
Materiales necesarios: folios, bolígrafos, diez monedas y una cartulina con un círculo pintado en medio.
Pasos a seguir:
El dinamizador pedirá dos voluntarios. Deberán abandonar la sala mientras se explican la dinámica al resto del grupo.
Se divide el grupo en dos subgrupos. El grupo 1 debe animar y motivar al primer voluntario, al segundo voluntario lo tratarán de manera indiferente. El grupo 2 ha de actuar de una manera neutra ante el primer voluntario y desanimar al segundo.
Entra el primer voluntario y se le pide que lance las monedas intentando que éstas entren en el círculo de la cartulina que se encuentra a unos 2 metros de distancia.
Se repite con el segundo voluntario.
Reflexión sobre el resultado y cómo se han sentido los voluntarios. El dinamizador introduce el efecto Pigmalión y se debate.
3- Brújula de las emociones
Objetivo: distinguir las distintas emociones que sentimos en determinados momentos.
Tiempo necesario: alrededor de media hora.
Tamaño del grupo: puede hacerse en grupo de tamaño mediano o bien, de manera individual.
Lugar: sala o aula amplia en la que cada persona tenga espacio para trabajar de manera individual.
Materiales necesarios: folio en el que esté pintada la rosa de los vientos, algo para escribir.
Pasos a seguir:
Pintamos la alegría al norte y reflexionamos sobre la pregunta: ¿Qué he logrado?
Al sur, reflejamos la respuesta y responderemos ¿Qué he perdido?
Entre ambas emociones, situaremos el logro que hemos conseguido, o bien el fracaso. Es importante hacer una lectura positiva.
En el este, pondremos el enfado. Pensaremos qué me ataca o me hace sentir en una situación de riesgo.
En el lado oeste, situamos el miedo. En este punto, reflexionaremos cuáles son nuestros miedos.
Unimos al enfado y al miedo a través de la amenazada y reparamos en identificar las amenazas que tenemos presentes.
En el resto de puntos, podemos situar otras emociones que estén presentes.
Discusión: si la actividad se realiza en grupo y existe confianza suficiente, las personas que lo deseen puede compartir sus emociones con sus compañeros.
4- Usa metáforas
Objetivo: aprender a expresar las emociones que sentimos en un determinado ámbito de nuestra vida a través del uso de metáforas.
Tiempo necesario: unos 45 minutos.
Tamaño del grupo: puede hacerse en grupo de tamaño mediano o bien, de manera individual.
Lugar: sala o aula amplia en la que cada persona tenga espacio para trabajar de manera individual.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
El facilitador del grupo pedirá que cada uno seleccione un ámbito de su vida sobre el que le gustaría reflexionar. Puede ser: trabajo, ocio, familiar, amigos, salud, etc.
De manera individual, cada uno piensa en anécdotas del ámbito que ha escogido y qué emociones le evocan esos recuerdos.
Después, deben de pensar qué imagen tienen las personas que forman parte de ese ámbito sobre ti. Intenta explicarlo con un adjetivo o una imagen.
Las personas que así lo deseen, pueden compartirlo con el resto de sus compañeros.
5- El diccionario de las emociones
Objetivo:
Aprender a catalogar las emociones que experimentamos.
Fomentar el trabajo en equipo.
Tiempo necesario: se puede realizar con el grupo a lo largo del tiempo. Es una actividad que puede realizarse a largo plazo.
Tamaño del grupo: resulta indiferente. Es importante que haya confianza y que los integrantes se encuentren cómodos para hablar de sus emociones.
Lugar: aula o salón amplio.
Materiales necesarios: cuaderno y bolígrafo o bien, se puede hacer en soporte digital.
Pasos a seguir:
La persona encargada de conducir el grupo les propondrá la idea de realizar un diccionario de emociones redactado por ellos mismos.
Para tal, deben reservar tiempo de trabajo. De manera que sea una tarea más a realizar en ese grupo.
Se promoverán espacios de reflexión para hablar de emociones o bien, el dinamizador propondrá una emoción en concreto y, entre todos, elaborarán una definición de la misma.
Discusión: el resultado es un diccionario elaborado entre todos de modo que puedan tenerlo y trabajar de manera individual.
6- ¡Patata!
Objetivo: recapacitar en la expresión facial de determinadas emociones.
Tiempo necesario: 30 minutos, aproximadamente.
Tamaño del grupo: mediano, unas 20 personas.
Lugar: aula o salón amplio.
Materiales necesarios: fichas en las que aparezcan escritas emociones.
Pasos a seguir:
El dinamizador pedirá un voluntario que tendrá que salir a representar la emoción que aparezca en la ficha que tome.
Los compañeros deben adivinar de qué emoción se trata. Entre todos, pueden caracterizarla e, incluso, acompañarla de la comunicación verbal y no verbal que la acompaña. Además, pueden contar en qué momento se sintieron de esa manera.
El dinamizador seguirá pidiendo voluntarios para caracterizar las distintas emociones que aparezcan en las fichas.
 7- Situaciones
Objetivo:
Comprobar cómo el grupo actuaría ante determinadas situaciones.
Propiciar los sentimientos de empatía.
Tiempo necesario: 45 minutos, aproximadamente.
Tamaño del grupo: mediano, unas 20 personas. Si es menor, requerirá menos tiempo.
Lugar: sala o aula amplia en la que cada persona tenga espacio para trabajar de manera individual.
Materiales necesarios: fichas con imágenes o noticias (en función de la edad y el nivel del grupo).
Pasos a seguir:
El dinamizador del grupo explicará que presentarán al grupo una serie de situaciones y que cada uno, de manera individual, debe recapacitar sobre cada una de ellas. Se puede adjuntar una lista de preguntas, como las siguientes: qué sentimientos experimentan las personas que aparecen, cómo crees que se sienten, cómo te sentirías tú en su lugar, qué harías si fueras ellos, etc.
Se les deja un tiempo para que lo contesten de manera individual y, a continuación, se procede a un debate en grupo.
Otros: es importante enfocar esta actividad de manera cuidadosa en función del grupo al que vaya encaminada. También, se pueden elegir las situaciones dependiendo del tema que se quiere abordar de manera determinada.
En este caso, se propone en un primer lugar, la reflexión de manera individual y después, en grupo. Esta condición puede alterarse y hacerse primero en subgrupos y después el debate todo el mundo o bien, hacerlo directamente en un debate amplio.

Esta serie de cuestiones han de ser valoradas por el encargado del manejo del grupo.

 8- Lazarillo
Objetivo: fomentar la confianza entre los integrantes del grupo.
Tiempo necesario: alrededor de 15 minutos.
Tamaño del grupo: no debe exceder las 20 personas.
Lugar: preferiblemente, lugar al aire libre. En caso de que sea imposible, sala amplia despejada de mobiliario.
Materiales necesarios: antifaces para los ojos que impidan ver.
Pasos a seguir:
El dinamizador pedirá que se coloquen por parejas. Una vez que esté hechas, repartirá a cada una de ellas, un antifaz o pañuelo.
Una de los integrantes de la pareja, se tapará los ojos de tal manera que no vea nada.
La persona que no tiene los ojos tapados, deberá guiar a su compañero en función de las órdenes que va diciendo el dinamizador. Por ejemplo: vamos andando, torcemos a la derecha/izquierda, saltamos, corremos, etc.
En ningún momento, podrá tocar a su compañero. Sólo se podrá dirigir a él, hablándole.
Pasado un tiempo, se cambian los roles. En este punto, es interesante que el dinamizador cambia las órdenes o las repite de manera desordenada para que ninguno se espere lo que debe ir haciendo.
Reflexión final de todo el grupo en el que expresarán cómo se han tenido y si han confiado en su compañero.
9- ¿Dónde estamos?
Objetivo: desarrollar la creatividad.
Tiempo necesario: alrededor de una hora.
Tamaño del grupo: como máximo, 30 personas.
Lugar: sala amplia.
Materiales necesarios: no es necesario ningún material.
Pasos a seguir:
El dinamizador dividirá al grupo en subgrupos en función del tamaño de éste.
A cada uno, sin que los otros equipos se enteren, les dirá qué situación o circunstancia deben representar.
Cada equipo ensaya durante unos minutos la representación.
Cuando todos estén listos, representarán al resto de sus compañeros la situación y éstos tratarán de adivinarla.
Discusión: Después de que cada grupo haya expuesto su situación, se propone realizar un debate en el que cada miembro del grupo pueda expresar cómo se sintió realizando la representación. Se enfatizará en la importancia del trabajo en equipo y el respeto entre compañeros.
10- Arte-terapia
Objetivo: aprender nuevas vías de expresar las emociones.
Tiempo necesario: 40 minutos.
Tamaño del grupo: resulta indiferente.
Lugar: sala o aula amplia en la que cada persona tenga espacio para trabajar de manera individual.
Materiales necesarios: papel continuo o cartulinas, colores con los que pintar (lápices, rotuladores, témperas).
Pasos a seguir:
La persona que dirige el grupo, les indicará que a través de esta dinámica lo que pretende es que cada uno exprese sus emociones plasmándolas en el papel.
Cada uno tomará asiento en el que tendrá acceso a la superficie para pintar y a los colores.
El facilitador pondrá música y cada uno, debe expresar en el papel cómo se siente. Durante este rato, está prohibido hablar o comunicarse con otros compañeros.
Si se desea abordar el objetivo de expresar distintas emociones, se pondrán distintas canciones que fomenten distintas expresiones emocionales. Por ejemplo: alegría, tristeza, soledad, etc.
Cuando el facilitador lo estime oportuno, cortará la música y fomentará un debate en grupo para explorar las emociones a nivel individual.
Discusión: los dibujos, o algunos de ellos, pueden pasar a formar parte de la decoración de la sala.
Otros: en otra sesión o tras realizar los dibujos, se pueden proponer otras formas de expresar las emociones, por ejemplo, a través del cuerpo y de la danza.
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18 propuestas para trabajar la inteligencia emocional en el aula


A menudo vemos en la escuela cómo niños y niñas tienen dificultades para reconocer y gestionar las diferentes emociones. Les cuesta ponerse en el lugar del otro, hablar y compartir opiniones de una manera asertiva… No saben cómo identificar las emociones, cómo reconocerlas y cómo gestionarlas, de hecho, no es tarea fácil.

¿Están nuestros alumnos preparados para ello? No todos; son competencias que se dan por adquiridas y a veces no están lo suficientemente desarrolladas. Competencias a las que no se les suele prestar la atención que merecen. Adquirir y desarrollar una buena Inteligencia emocional (IE) es imprescindible. Por esta razón en este artículo queremos ofreceros algunos ejemplos y recursos materiales para que los podéis usar en el aula.Inteligencia emocional | TichingLa inteligencia emocional es la capacidad de identificar, comprender y manejar las emociones en uno mismo y en los demás, es decir, la capacidad que tenemos para tratarnos bien y tratar bien a los demás. Consta de tres procesos básicos que la engloban:

Percibir: Reconocer de forma consciente nuestras emociones e identificar qué sentimos y ser capaces de darle una etiqueta verbal.
Comprender: Integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber considerar la complejidad de los cambios emocionales.
Regular: Dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.
Sabemos que los alumnos que desarrollan una adecuada inteligencia emocional poseen confianza en sus capacidades; crean y mantienen relaciones satisfactorias, comunicando lo que necesitan, piensan y sienten, teniendo en cuenta los sentimientos de los otros; están motivados para explorar, afrontar desafíos y aprender, poseen una autoestima alta y tienen un mayor número de recursos para la resolución de conflictos. Algo que influye de forma positiva en todas las áreas de su vida.

En el colegio veremos que trabajando la IE aumenta el bienestar de los alumnos, se reducen los conflictos escolares resolviéndose de una manera más asertiva. Pero, lamentablemente, en muchos colegios no existe un rincón en la apretada agenda escolar para educar las emociones.  Son pocos los colegios que lo hacen. Comprendiendo lo complicado que es, se puede partir de tutorías, a través de algún conflicto que haya surgido para poder trabajar la IE, también se puede dedicar:

10 minutos cada mañana antes de comenzar la “rutina” diaria. Estarán más receptivos.
10 minutos antes de acabar las clases, si es posible, se puede repasar cómo estaban por la mañana, si algo ha cambiado, creando un espacio para que puedan reflexionar individual y grupalmente.
Asamblea: 1 vez por semana. Si por el estilo de las clases o la organización del centro educativo, no es posible trabajar las emociones cada día, se puede dedicar una hora a la semana y hacerlo en forma de Asamblea… Quizá suponga un trabajo extra, pero los alumnos se sentirán mejor cada día.
Lo primero es dedicar unas sesiones a explicar cuáles son las emociones básicas (la alegría, tristeza, asco, enfado, miedo y sorpresa), enseñar cómo puedo identificarlas y qué hacer cuando las identifico.

El año pasado en mi centro escolar realizamos un taller de inteligencia emocional que atraía mucho a los niños, era muy dinámico y les ayudó a fijarse más en que repercusión podían tener sus actos y a estar más pendientes de ayudar a sus compañeros. Se fomentó la empatía. En estas sesiones se presentaba tres imágenes, una que mostrase los rasgos faciales de una forma clara, la misma emoción en un niño y en una persona adulta. Los alumnos debían identificar la emoción a trabajar. Se les va preguntando por las características físicas que pueden observar en la imagen; una vez identificados los rasgos físicos preguntamos por las cosas que nos producen dicho sentimiento. Después, debatimos y comentamos que soluciones podemos encontrar para ayudar a las personas que presentan dicho sentimiento y por último, qué podemos hacer nosotros mismos para cambiar esa emoción cuando la estamos manifestando. Os dejo un ejemplo del MIEDO.

¿Cómo podemos hacerlo? Os dejamos un listado de materiales que pueden serviros para trabajar la IE y las emociones en el aula:

LIBROS

Es importante tanto distinguir lo que sienten y piensan ellos mismos, como lo que sienten y piensan los otros. A través de cuentos o historias, siempre podréis agregar el componente emocional:

Libro1 - Inteligencia emocional

El emocionario, de Cristina Nuñez y Rafael Romero, Editorial Palabras Aladas. Es un libro muy sencillo, presenta un itinerario a través de las distintas emociones que tenemos cualquier ser humano. Lleno de ilustraciones muy llamativas y con un texto sobre cada emoción que te invita a la reflexión. Es compatible con cualquier programa emocional, y además dispone de sus propias fichas descargables.Libro2 - Inteligencia emocional
El monstruo de los colores, de Ana Llenas, Editorial  Flamboyant. El libro trata de un monstruo que se ha hecho un lío con las emociones y deberá aprender a poner en orden la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Es un álbum ilustrado y gracias a sus expresivas ilustraciones permite a los niños identificar con facilidad las distintas emociones que se viven durante el día. Aquí tenéis acceso para ver el videocuento.
Libro3 - Inteligencia emocional
Cuentos para educar con inteligencia emocional, de Clara Peñalver y Sara Sánchez, Editorial Beascoa. Libro enfocado a los niños más pequeños con un lenguaje cercano y sencillo. Es un manual perfecto para comprender y gestionar las dudas que generan en nosotros las diferentes emociones.Libro4 - Inteligencia emocional
Paula y su cabello multicolor, de Carmen Parets Luque. Es un cuento que trabaja las emociones más básicas: alegría, tristeza, enfado y miedo. Este libro te permite descubrir cómo a Paula le cambia de color del pelo según la emoción que sienta, a través de las transformaciones en el pelo de Paula vamos visualmente dando nombre a las emociones que sentimos. A partir de hacernos preguntas como ¿Qué nos provoca esa emoción?, ¿Qué nos hace sentir? y ¿Qué debemos hacer? vamos proporcionando respuestas y soluciones para cada tipo de emoción. Aquí tenéis acceso al videocuento.
VIDEOS

Los videos propuestos os pueden ayudar a jugar al “traje de detective”. El juego consiste en analizar los estados emocionales de los personajes. Preguntarles cómo crees que se sienten y cómo lo demuestran. Tienen que prestar atención tanto a la comunicación verbal, como a la no verbal. Crear debates: ¿cómo reaccionarías tú?, ¿cómo son las reacciones? ¿exageradas, irreales?…

Las emociones en diferentes situaciones con sus películas favoritas.
Para trabajar la empatía.
Vídeo para hablar sobre las repercusiones que puede tener meterse con una persona por ser diferente.
Para trabajar el enfado.
Para trabajar asertividad.
Para trabajar la Amistad.
Para trabajar la tristeza.
JUEGOS ONLINE

Descubre cómo eres es un juego con distintas actividades que permiten a los niños descubrir cómo trabajar la propia identidad, experimentar sentimientos y reconocer emociones.
Pelayo y su pandilla tiene divertidas y variadas actividades sobre distintas emociones, identidad sobre el propio cuerpo e incluso juegos sobre salud e higiene personal.
Conocerse y valorarse es una interesante herramienta de autoconocimiento para niños a partir de 12 años.
JUEGOS GRUPALES DENTRO DEL AULA

Dominó de los sentimientos: Aquí podéis descargarlo, además la página ofrece ideas de más actividades que se pueden hacer.
Diario de las emociones: El juego es una dinámica educativa que trata de favorecer la reflexión sobre los propios estados emocionales. A través de esta dinámica vamos a procurar que los niños y niñas dibujen sus estados emocionales y que tomen conciencia de cuando sienten cada emoción, de los posibles desencadenantes y consecuencias. De esta manera tendrán un rico collage de las propias emociones.
Juego “El observador”: Deben observar las expresiones emocionales de otras personas (familiares y amigos). Deben fijarse en los aspectos verbales (qué dice y cómo lo dice) y en los aspectos no verbales: gestos faciales, muecas, tonos de voz, tics, etc. Como ya se trabajó al principio, este juego les motiva mucho porque saben en qué han de fijarse.
¿Qué estará pasando? A través del roleplaying podemos plantear diversas situaciones, reales o imaginarias (preferiblemente reales), y han de dramatizar la situación con todo tipo de detalles. El resto de compañeros deben tratar de adivinar los estados afectivos en cada uno de los acontecimientos relatados. “Me imagino que sentiste…..cuando”. Confirmar si ha acertado en los sentimientos.


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